BRAINSPOTTING

Una terapia para la liberación de las heridas emocionales y el desarrollo de recursos internos

Brainspotting es una de las formas nuevas de terapia más investigada hoy en día, un fenómeno internacional que cuenta con más de 13,000 terapeutas en 60 paises, en Norte America, Sudamérica, Europa, Oriente Medio, Asia, Australia y África. 
BSP se está velozmente convirtiendo en una de las técnicas más utilizadas para la sanación del trauma, la liberación de bloqueos y la potenciación del rendimiento además de muchos otros ámbitos profesionales y personales. Desde el momento de su descubrimiento, BSP se ha expandido gracias a sus resultados inmediatos y efectivos. 
La primera conferencia internacional de BSP se realizó en Rio, participando terapeutas de 22 paises. La segunda conferencia internacional se ha desarrollado en Denver, Colorado en el 2021. Hay un Instituto de BSP en Brasil, varios en Europa, y tres en EEUU.

«Dónde miras afecta a cómo te sientes. Es la actividad cerebral, especialmente en el cerebro subcortical la que se organiza a sí misma alrededor de una posición ocular.» 

 
David Grand, Phd., Descubridor y desarrollador de Brainspotting
 

Brainspotting representa un salto muy importante en el camino de ayudar a resolver traumas, es una destacable, sofisticada y flexible adición para la caja de herramientas de un terapeuta. He descubierto que los resultados son asombrosos. Aplicando esta metodología, uno se sorprende de la capacidad que tiene para  detectar respuestas traumáticas en los reflejos cotidianos de la cara y los ojos y cómo, al utilizar estas ventanas a los estados mentales internos, muchos traumas y síntomas pueden aliviarse rápidamente.» 
 
Norman Doidge, MD. FRCPCAutor de “El cerebro se cambia a sí mismo», Penguin Books

¿Qué es Brainspotting?

Brainspotting es una metodología terapéutica corporal. 

La palabra Brainspotting se refiere al término inglés brainspot (“punto cerebral”). Brainspotting es una metodología terapéutica innovadora que promueve el abordaje profundo de las heridas emocionales de una una forma integradora, transformadora y natural.  

Esta metodología fue descubierta por el reconocido psicoterapeuta y experto en trauma emocional David Grand, Phd. 

David Grand empezó a desarrollar esta metodología en el año 2003 en el transcurso de un proceso de una terapia con EMDR con una patinadora artística. Observó cómo de forma refleja sus clientes orientaban su mirada a lugares muy específicos cada vez que se concentraban en recuperar los recuerdos de una situación, las imágenes, las sensaciones, las emociones o pensamientos en torno a ese acontecimiento dolorosa o también placentero.  

Eventualmente comprobó que no solo enfocamos la mirada hacia lugares específicos para evocar recuerdos sino que también hay infinitas posiciones de nuestra mirada que pueden acceder a recuerdos implícitos (no conscientes). Es decir, distintas posiciones oculares pueden facilitar la activación de las redes neurales asociadas al asunto tratado a la vez que ayudan a ofrecer contención emocional y foco sobre el propio asunto.  

Brainspotting es una metodología focalizada en los brainspots y en la activación asociada. Trabajamos con la identificación, el procesamiento y la liberación de los núcleos neurofisiológicos de dolor emocional y físico, cápsulas de dolor en el cerebro (Robert Scaer, MD) así como con el reprocesamiento de mecanismos de afrontamiento rígidos a veces asociados a la exposición a eventos traumáticos (pasados o presentes) en el ámbito personal o profesional.

 

Si en el pasado tuvimos experiencias negativas que no recibieron el apoyo y comprensión adecuados, esa experiencia difícilmente pudo ser integrada y metabolizada. Ésta vivencia queda registrada «sin digerir», en un circuito neuronal que se activa sin que lo decidamos como una alarma anti-incendios alterada, haciéndonos especialmente sensibles a determinados estímulos y provocando que nuestro equilibrio emocional y físico se vean afectados. 

Esta metodología ayuda a la persona a aliviar el dolor y el sufrimiento. Facilita la liberación de las emociones relacionadas con experiencias del pasado, presente o futuro que se quedaron bloqueadas o que bloquean a la persona. Y además permite reconectar con las “partes sanas” de un@ mism@ con el fin de transformar la memorias limitantes y las creencias negativas fijadas en relación a los distintos acontecimientos vitales.

«Brainspotting es una metodología diferente, inclusiva y complementaria. En Brainspotting no hay «un plan» o «un tratamiento», no es un enfoque psicológico, ni psicoterapéutico: es neuroexperiencial y neuroplástico

Nuestro cerebro, un genio con un cuatrillón de conexiones.

Hay algo que ocurre en las relaciones que va más allá de lo que nuestra mente racional (el cerebro neocortical) es capaz de concretar, porque la complejidad del cuatrillón de sinapsis (Daniel Amen) que se producen en el cerebro de una persona abarcan lo infinito, algo que la mente racional no puede  de ningún modo conceptualizar. 

El cerebro por tanto es un genio que contiene ese cuatrillón de conexiones, es posee una capcidad autocurativa a través de la neurogénesis y la neuroplasticidad (Norman Doidge). El cerebro profundo (subcortical) controla todas las funciones corporales y en él se asientan el instinto, el pensamiento, la creatividad y la espiritualidad.

De forma que en Brainspotting elegimos renunciar a esa certeza que nos limita y limita el proceso de nuestros clientes, y abrimos el proceso con curiosidad a la incerteza de ese cuatrillón de sinapsis, y al fluir de toda esa complejidad. Es una parte de lo que llamamos sintonía dual. La sintonía empática y enfocada en el proceso en dos sentidos: el relacional y el neurobiológico

Brainspotting no es una metodología patologizante. No buscamos certezas, «evidencias», diagnósticos, ni nos apoyamos en la «sabiduría» del terapeuta, sí en las competenecias. En Brainspotting invitamos a que el proceso tenga su propia profundidad, la de cada cliente, porque se fundamenta en la creencia de la capacidad autocurativa del cerebro-cuerpo, igual que el cuerpo posee la capacidad autoreparadora con una herida física. En Brainspotting confiamos en el proceso interno del cliente más que en las interpretaciones del terapeuta, que inevitablemente son limitadas.

Un ejemplo...

Si hablamos del miedo escénico o de comer compulsivamente. No nos centraremos en la ansiedad de hablar en público, ni en la ansiedad que uno tiene comiendo. Nos centramos en una persona que tiene ansiedad, tú, y hablar de ansiedad es hablar del cuerpo. La ansiedad es una experiencia corporal anticipatoria. Es la respuesta límbica-subcortical a una amenaza (que viene de entorno o del mundo interno), y casi siempre ese temor no es del presente (elementos del presente lo activan), es un temor del desarrollo de la persona, que se enciende por dentro antes de que la persona sea consciente o decida nada. ¡Como una detector de humos con un funcionamiento muy sensible!. Y  la ansiedad es un intento de manejar esa desregulación.

Por tanto la resolución con Brainspotting no se aborda desde la conversación acerca del miedo escénico o la ingesta de comida y el consecuente plan de abordaje y cambios en la conducta, sino en la atención focalizada desde bien iniciada la sesión en la sensación corporal de esa ansiedad, en la activación de las redes neuronales asociadas, y en el mantenimiento del foco durante la sesión en esa activación dejando que sea el propio cerebro-cuerpo el que haga su propio proceso mientras mantenemos la concentración en lo que ocurre dentro de ti. Aunque hay mucha evidencia científica, y cada vez más, es demasiado pronto para tener todas las respuestas al porque Brainspotting ayuda tan profundamente a sanar heridas emocionales de la forma que lo hace, y tal vez nunca lo sepamos del todo, pero numerosos estudios ya han afirmado que si queremos lograr una transformación profunda necesitamos que la transformación se produzca en los niveles subcorticales de la experiencia en los que podemos generar nuevas conexiones (neuroplasticidad y neurogénesis) que ofrezcan un nuevo equilibrio y una nueva capacidad regulatoria del sistema emocional

«Las neuronas que se disparan juntas, se conectan juntas.»,

Donald Hebb (1949)

¿Cómo es una sesión?

Este es un ejemplo de los pasos principales que realizamos en el transcurso de una sesión, aunque cada sesión es por lo general completamente diferente: 

 

1) El ENCUADRE:

Si decides que trabajemos con Brainspotting utilizaremos un rato breve al inicio de la sesión para identificar y encuadrar el asunto en el que te quieres enfocar e identificaremos el grado de activación en el cuerpo (del 0 al 10) que este asunto te genera. Esta fase es importante porque buscamos encuadrar de la mejor forma posible lo que queremos abordar. Durante el resto de la sesión mantendremos este encuadre y es el propio encuadre que nos llevará como por un río, de una emoción a otra, de una sensación a un recuerdo, de un recuerdo a otro…

 

2) Localizar el BRAINSPOT:

Luego buscaremos juntos el brainspot, la posición ocular en el campo visual que genera más activación de la sensación sentida identificada. Para ello rastrearemos el campo visual localizando bien reacciones reflejas inconscientes (tensión muscular, parpadeo, un suspiro involuntario…) o sensaciones del cuerpo (bloqueo, temblor, rigidez…) o emociones de las que eres consciente (ansiedad, ira, miedo). 

Es una forma de enfocarnos en la red neural en el cerebro que almacena la información sensorial, las imágenes y emociones relativas al asunto central. Sabemos ahora que existe una correlación entre lo que sentimos, las áreas del cerebro que se activan y la posición ocular de nuestra mirada. La forma con que localizamos el brainspot puede variar de muchas formas y podemos trabajar con un solo ojo, con ambos, y con diversas modalidades de procesamiento que exploraremos juntos viendo donde te lleva cada camino.

 

3) PROCESAMIENTO:

Te invitaré entonces a que te focalices en el brainspot mientras te concentras con curiosidad en la observación de lo que ocurre en tu interior (pensamientos, emociones, sensaciones, imágenes, recuerdos…) sin juzgar lo que venga, dejando que la mente y el proceso vaya donde quiera ir.  En Brainspotting decimos que seguimos el proceso vaya donde vaya, como si siguiéramos la cola de un cometa. Favorecemos un procesamiento de todo cuanto emerja, en lo que llamamos «procesamiento bottom-up” (de los niveles subcorticales del cerebro hacia arriba). Es decir, liberando lo que está guardado fuera de nuestra consciencia en el cerebro subcortical hasta que llega a nuestra consciencia para que lo podamos integrar. 

Para apoyar el procesamiento hacemos uso de música bilateral, que ayudará a la estimulación interhemisférica, así como a ofrecerte contención en tu proceso y el foco en el fluir natural de la sesión.

 

 

El fluir natural

El reto para algunos clientes es entrenarse a fluir acogiendo el Principio de Incertidumbre (W.Heisenberg), que experiencialmente choca con la necesidad de medir, de tener certezas, de saber cuál es el camino y el destino, y obtener evidencias. El procesamiento con Brainspotting, en cambio,  se acoge al principio de incertidumbre, según el cual no podemos observar nada sin alterarlo. Así que lo que hacemos aquí. es observar lo que ocurre por dentro de la persona mientras sostenemos el encuadre.  Nunca podemos ver las cosas como son realmente porque solo podemos verlas como nosotros las elegimos ver,  por eso en Brainspotting suspendemos los juicios y cualquier expectativa sobre lo que va viniendo en la sesión, solamente obervando la transformación mientras ocurre por dentro y se siente por dentro.

Christine Ranck, PhD, LCSW, autora de «Ignite the Genius Within», lo explica así:

  • La “Realidad” es lo que aceptamos como verdadero.
  • Lo que aceptamos por verdadero es aquello en lo que creemos.
  • Lo que creemos se basa en nuestras percepciones.
  • Lo que percibimos depende de aquello en lo que ponemos la atención.
  • Ponemos la atención en aquello que pensamos.
  • Lo que pensamos depende de lo que percibimos.
  • Lo que percibimos determina aquello que creemos.
  • Lo que creemos determina aquello que aceptamos como verdadero.
  • Lo que aceptamos como verdadero es nuestra realidad.

Así que, como terapeutas, si asumimos cosas sobre nuestros clientes en el proceso de terapia, y en base a ello formulamos una hipótesis, y nos enfocamos, auto-sugerimos, dirigimos o intervenimos de una forma determinada, ese foco nos alejará del acceso a cualquier otra información importante.

Porque nuestra observación altera lo observado. Cuanto más pensamos que sabemos acerca de algo, MENOS sabemos de otra cosa.  Nuestra intervención (con sus inherentes prejuicios) puede ser un desastre para el trabajo con un cliente. 

Cuando aplicamos el Principio de Incertidumbre (un modelo basado en no-asumir nada) abrimos espacio para que la verdad más «real» del cliente emerja por sí misma. 

Para nuestro cerebro racional (el que planifica, asume cosas,  busca soluciones, recetas, respuestas, significados, productividad, eficacia…) el procesamiento con Brainspotting puede ser inicialmente desconcertante ya que la forma con que emerge nuestra experiencia interna, y cómo nuestro cerebro va activando asociaciones no viene siempre de un modo lógico (producimos 1 cuatrillón de sinapsis, no podemos saber con certeza cómo nuestro cerebro organiza nuestra experiencia interna). 

Por eso en Brainspotting el terapeuta no asume nada del cliente. Estamos interesados en la permanente neuroplasticidad y el camino que toma el potencial sináptico del cerebro.

Así que en el proceso de trabajar de este modo iremos entrenando a nuestro cerebro racional a «silenciarse» y a confiar en observar aquello cuanto experimentemos por dentro vaya donde vaya, transformándose en lo que se transforme, con curiosidad, siguiendo el rastro de la cola del cometa.

Cabe decir que la mayoría de personas, cuando aprenden a confiar en el proceso, aprecian como eso mismo también les ayuda a afrontar otros aspectos de sus vidas. 

Cómo te puede ayudar Brainspotting

  • Heridas emocionales o físicas del pasado o presente
  • Ansiedad, estrés, miedo anticipatorio...
  • Dolor crónico, fatiga...
  • Impulsividad, agresividad...
  • Miedo escénico, hablar en público
  • Duelos de relaciones con personas, lugares, etapas, animales, partes de un@ mism@...
  • Autoestima dañada

En mi propia experiencia...

A menudo, en una sesión, un cliente señala que siente una emoción pero no sabe ponerle palabras ni sabe porque siente eso. A veces puede requerir varias sesiones dar un sentido a esa experiencia interna hecha en ocasiones de muchos recuerdos de rechazo, de recuerdos de sobreesfuerzo, de pérdidas, de sentirse invisible etc…

Con Brainspotting ofrecemos a la persona una oportunidad para verdaderamente explorar esa sensación en profundidad, en su cuerpo y emocionalmente, sin juicios, acogiendo lo que traiga. En ese desarrollo mi trabajo como terapeuta es sostener ese espacio de exploración en plena sintonía con el proceso interno de mi cliente. Sostener lo que el psicólogo y trainer de Brainspotting Mario Salvador denomina la «burbuja curativa» es parte del trabajo terapéutico, pero con Brainspotting, el terapeuta no guía al cliente hacia adentro ni analiza con el paciente ni tratamos de dar sentido, solamente observamos la transformación que ocurre dentro del cliente

Por lo general, en la vida, cuando observas con curiosidad algo que inicialmente es difuso poco a poco se va transformando y mostrando con mayor claridad, y eso es muy empoderador para la persona en terapia, experimentar cómo uno encuentra claridad, comprensión y sus propias respuestas en un espacio seguro.  

En mi experiencia, he podido ver a mis clientes abrirse a sus emociones y atravesarlas en una o dos sesiones en formas que ell@s no creían que fuera posible. Claro que no es igual para todas las personas, ni en cada sesión. 

Pero Brainspotting me ha enseñado una forma no patologizante y diferente de acompañar a otros en su proceso de sanación sea cual sea la situación, porque si algo define Brainspotting es la inclusividad, versatilidad, profundidad, flexibilidad y gran humildad ante el proceso emocional de cualquier persona. 

Podemos trabajar con Brainspotting tanto en una persona que acude a terapia por primera vez como con un cliente que ya lleva tiempo en el proceso.  

Brainspotting explicado en vídeos

«Brainspotting se ocupa de lo que está oculto en el cerebro-cuerpo, no en la mente. La mente es un concepto, el cerebro es un órgano.»